María Gil era alcaldesa de Peñarroya, presidenta de la mancomunidad y senadora, y como dice el refrán "no se puede estar en misa y repicando", por lo que al final no ha hecho nada bien. Y de eso se han dado cuenta en su partido, el PP, y le han pedido que dimita de la mancomunidad para que deje de tener tanto cargo que no atiende. A muchos ciudadanos les gustaría que dimitiera también de la alcaldía, pero eso no se lo van a permitir ya que sería su muerte política, aunque alguno en el PP está como loco esperando que eso pase para ser él el alcalde. Y del senado ella no va a dimitir porque dejaría de cobrar 6000 euros al mes, que vienen muy bien para pasar los puentes en Toledo.
miércoles, 13 de junio de 2012
María Gil cae en picado
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