miércoles, 14 de agosto de 2013

La alcaldesa y los tuppers

Cuentan las malas lenguas que la alcaldesa María Gil ha decidido darle una comida a los trabajadores del ayuntamiento y de promociones industriales con motivo de la feria de Pueblonuevo. Algo que no parece muy lógico en los tiempos que corren y en un pueblo en el que hay 2.000 personas que están sin trabajo, y que el ayuntamiento no les ayuda de ninguna manera porque supuestamente no tiene dinero, "para algunas cosas claro".

Pero en fin, suponemos que la alcaldesa quería quedar bien con el personal y por eso ha querido invitarlos a comer. María Gil esperaba un baño de multitudes este mediodía en el bar Víctor, donde se esperaba rodear de albañiles, fontaneros, eléctricos, policías locales, administrativos y resto de técnicos municipales.

Pero al parecer todo ha sido un fracaso para la alcaldesa, la cual se ha quedado prácticamente sola. Cuentan las malas lenguas que allí se han juntado María Gil, el concejal "promete contratos pero no contrata a nadie" Alonso Lorenzo, el concejal que más daño le está haciendo al deporte local Francisco Turiel y otro miembro del PP, con apenas 10 trabajadores municipales. Rotundo fracaso cuando entre el personal del ayuntamiento de la calle, el de las oficinas, los policías locales y el personal de promociones industriales del servicio de aguas y el de obras superan las 120 personas.

Sin embargo, tan solo se han juntado una decena de trabajadores y cuatro concejales del equipo de gobierno del PP. Un claro ejemplo del rechazo del personal municipal a la alcaldesa, que ha provocado el cabreo de María Gil que se reflejaba en su cara.

Cuentan las malas lenguas que la alcaldesa había encargado comida para esas 120 personas, por lo que ahora nos preguntamos qué habrá hecho con la comida que ha sobrado. Suponemos que María Gil se habrá llevado los platos de flamenquines, ensaladilla y tortilla de patatas en sus tuppers correspondientes para írselos comiendo poco a poco en sus ratos de relax en el despacho del ayuntamiento, el cual abarca desde las 8 hasta las 15 horas, por lo que tendrá tiempo suficiente para saborear la gastronomía de nuestro pueblo. Además le servirá, mientras saborea la comida que le ha rechazado su propio personal del ayuntamiento, para evadirse de los problemas diarios.

Desde Lavozdepenarroya animamos a la alcaldesa a que no desperdicie esa comida y ya que no hace contratos de trabajo podía repartirla entre familias que no tienen nada que llevarse a la boca por culpa de Rajoy y de María Gil, que está destruyendo lo poco que nos queda.

1 comentario:

  1. Y porque no han ido? Pues si ella siempre dice mis trabajadores. sabe alguien que pasa?

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